- Raquetas sin mallas para tenistas pasivos.
- Máquina de escribir con efecto explosivo para secretarias nazis.
- Torres gemelas de goma para kamikazes tercos.
- Prestobarba con la hojilla en vertical, para rasuradas más al ras.
- Sopa de letras con rayas y puntos para comensales con clave Morse.
- Cesión fotográfica de 12 negros frente a una pared blanca, en distintas poses, para códigos de barra de bajo presupuesto.
- Catapultas de bolsas de basura y perros muertos.
- Un lápiz Mongol con el dos volteado para gente zurda.
- Guantes para pies para boxeadores tullidos.
- Burras infladles para campesinos solitarios.
- Despeinador de calvos infelices.
- Monos lazarillos.
- Reloj despertador con sonidos de fosforitos, tumbarranchos,
- Matasuegras y trikitrakis para madrugadores bélicos.
- Botellas para carne.
- Limpiador de anime a base de gasolina.
- Kerosén en polvo, le echas agua y listo.
- Medallas de cartón para deportistas ecológicos.
- Una cocina dinamitada, ideal para suegras que cocinan en la casa de uno.
- Tanga hilo dental hechas de cuerda de piano para tecladistas eróticas.
- Patotas imaginarias para ayudar a los amigos imaginarios linchar a sus enemigos imaginarios.
- Vacuna para ganar peso, evitando defecar.
- Binoculares con los vidrios ahumados para espías con estilo.
- Placas de carro de 6 m2 para fiscales de tránsito cegatos.
- Pantaletas musicales, que al igual que las tarjetas de navidad, suenan al abrir las piernas.
- Teteros con forma de USI para bebes terroristas.
- Patinas con ruedas para pistas de hielo.
- Tabacos miniaturas para consumidores pigmeos.
- Páginas Web en Braille.
- Asientos de autobuses reclinables para adelante para pasajeros penosos o contorsionistas.
- Chupetas de mamón.
- Condones de ocho puntas.
- La muñeca de Roxana, que incluye las piezas siguientes: varón dudoso, botella de champagne y control remoto esterilizado.
- Muñeco gay de Ken que canta "I Will survive", incluye baterías, pero preferimos no decir dónde.
- El circo romano del Ku Klux Klan, para divertir al público con leones, negros, latinos, indios y judíos.
- Sillas eléctricas portátiles para ejecuciones a domicilio.
- Ruanas sin huecos para andinos fantasmas.
- Rapel y descenso vertical con alambre púa para rescatistas y montañistas faquires.
- Transporte escolar en bicicleta, cupo mínimo de doce estudiantes.
- Zapatos sin par para gente floja que no tiene una excusa para quedarse en casa.
- Botellones de gasolina mineral para bebidas explosivas.
- Cajas de regalo tamaño familiar para cumpleañeros claustrofóbicos.
- Piscinas con pirañas para romper records mundiales en natación.
- Piedra con enchufe como mascota electrónica para el tercer mundo.
- Guillotina miniatura como cura para el SIDA y la reducción del índice de natalidad en la China.
- Tratamiento de conducto para dientes sentidos de serruchos viejos.
- Kit de muñecas inflables gritonas y chillonas para violadores en entrenamiento.
- Chicas portátiles para esos momentos solitarios.
- Fijador a base de concreto armado, yeso, fibra de vidrio y acrílico para peinados duraderos.
- Pancartas chiquitas para manifestantes tímidos.
domingo, 30 de octubre de 2011
Los cincuentaypico regalos que San Nicolás nunca te traerá (por más que llores)
lunes, 10 de octubre de 2011
A propósito de la navidad
Es la quinta navidad de Gabrielito. Hace más de una semana, y con ayuda de su papá, había terminado su carta para el Niño Jesús. Sus peticiones eran las más convencionales: una bici y la figura de acción del momento. Esa misma noche, muy temprano, Gabrielito estaba bañadito, con su ropita nueva y sus zapatos deportivos con lucecitas en el talón, todo ello con ayuda de su mamá. Su corazón palpitaba con emoción mientras más avanzaban los minitos. Lo sentía casi estallar. Su papá saca de su maletín una caja de luces de bengala y un yesquero.
Toma, Gabrielito, ten cuidado. Estás pendiente para venir a comer
¿Dónde está Gabriel?
Allá está, agárralo.
Ay, papito, no llores.
Móntalo en el carro.
¿Dónde están las llaves?
Busca un trapo mojado.
No sé, no sé. Con agua.
Ya, ya, papito, ya vamos al doctor.
Deja eso así y termina de montarte.
Enciende el carro.
Agarra por la autopista, es más rápido.
Ahí está, donde dice emergencia.
Toma, Gabrielito, ten cuidado. Estás pendiente para venir a comer
¿Dónde está Gabriel?
Allá está, agárralo.
Ay, papito, no llores.
Móntalo en el carro.
¿Dónde están las llaves?
Busca un trapo mojado.
No sé, no sé. Con agua.
Ya, ya, papito, ya vamos al doctor.
Deja eso así y termina de montarte.
Enciende el carro.
Agarra por la autopista, es más rápido.
Ahí está, donde dice emergencia.
Yeiko
jueves, 6 de octubre de 2011
Nina
Nadie
se ocupaba ya de Joaquín. Ningún pariente, al parecer, disponía de algún rato
libre para compartir con el que en joven vida fuera un líder de los movimientos
clandestinos liberales durante el régimen déspota de Pérez Jiménez. Ya
carcomido por la vida, sin ninguna reserva de juventud, Joaquín yacía tumbado
en la irregular e incomoda colcha que le habían dado los “niñeros de viejos”
(como bien él decía) para que pasara aquí el más amargo trayecto hacia su
muerte.
La
habitación era estrecha y vacía, con una puerta disfrazada con pintura sobre
los latones oxidados por el orín del tiempo; las paredes, todas igual de
horribles, se alzaban moribundas, calientes y hediondas a cal sobre el piso de
granito ya sin pulir todos los días, salvo los lunes y los jueves cuando una
haitiana tosca y fea solía entrar con su ya caucásico tobo de latón con ruedas
y el coleto, que no era mas que el conglomerado de viejas franelas de partidos
políticos. Siempre le decía a Joaquín con su castellano mal pronunciado “no vaya
a bajar, está mojado”, mientras el sólo contestaba con un evidente gesto como
si con los ojos volteando le dijera: “como si tuviera ganas de bajarme,
tarada”.
Él,
los lunes y los jueves y los demás días cargaba sobre su pecho escuálido a Nina,
una dulce criatura que compartía con él su mejor hábito: dormir. Joaquín, por
los años de convivencia junto a su querida y felpuda amiga, había concluido que
estos singulares felinos nacían ya viejos, pues nada más explicaba la impensada
virtud de dormir al menos quince horas al día.
Lucia
placida sobre el abdomen superior del anciano, daba la impresión de ser una
bebita perezosa, con la respiración tenue, ligera, como si inflara burbujas
invisibles cada par de segundos con su típica nariz rosa de las hembras de esta
especie. Nina, cuando andaba por el suelo aparentaba ser una bestia gigantesca,
realmente grande, mas, sobre el pecho de Joaquín no era, a juzgar por su peso,
más que una muy acolchada almohada de suaves huesos.
Joaquín
pestañeo con fuerza, como queriendo aplastar las pestañas unas contra las
otras, victima del dolor que le dominaba y que quería obviar por clamor a su
cuerpo y cordura. La jaqueca estaba empezando a hacer efecto sobre sus
sentidos, que permanecieron virtualmente cegados por voluntad de Joaquín. Él
sabia que estaba allí, pero lo quería ignorar; sabia que se alojaba como un punto
pequeño y palpitante, negro además, extraviado por los laberintos más
inhóspitos de la mente, pero sin querer, Joaquín bajo la guardia mientras
admiraba a Nina flotando sobre la piel que recubría su esternón, y el dolor fue
acercándose cada vez más al margen de su consciente, y fue abriéndose camino
entre la materia gris de su cerebro hasta captar la completa atención de
Joaquín y comenzar con la perturbación de su ya perturbada humanidad.
Nina
se había acoplado tan bien al pecho de Joaquín, que, vencida a propósito por la
dulce pereza de las monótonas tardes, se había dormido allí mismo, sin
importarle nada más en el mundo, ni el hambre, ni los ratones, ni un varonil gato,
ni los ruidos ciegos que llegaban por la estrecha ventana que daba hacia el
transito infernal de las cuatro de la tarde en la avenida San Martín. Nina se
ocupó desde entonces de permanecer inmóvil sobre Joaquín, y éste se encargo de
aguantar la migraña clásica de los tiempos geriátricos.
Un
corazón inmaterial palpitaba en su cabeza, un tintineo tan intenso que sobre
cada punzada de dolor el rostro del viejo se fruncía delatando que estaba
siendo victima de un enorme sufrimiento. Sólo mover un tanto su cuerpo
implicaba el avivamiento drástico de las punzadas destrozándole el juicio,
además de su estricta moral de varón fuerte, pues su orgullosa hombría estaba
siendo abofeteada por cada una de las lagrimas con que con los ojos buscaba
drenar la maldita sustancia que tenia dentro del cráneo, y que lo reventaba en
espasmos.
La
vista se colaba forzadamente entre las lágrimas que se atoraban en sus ojos
entreabiertos, pero era lo suficiente para apreciar la lámpara blanca del techo
y la grieta tangente a ella que atravesaba el plano de norte a sur. Luego movía
preventivamente su barbilla hasta unirla al pecho para mirar como dormía Nina,
entonces fue allí cuando se percató del suave ronroneo del animal, que era la
chispa con que seguramente explotaba en cada respiro más dinamita dentro de su
encéfalo. Desde ese momento él ya no escuchaba a la gente de la calle, ni la
tos de sus vecinos, ni los cornetazos de los autos en la San Martín , si no que
se dejo envolver por los nauseabundos cánticos de los sueños de Mina, por sus
malditos ronroneos.
Así
cupieron dos eternos siglos en un frasco de media hora, la eternidad era
solamente el intervalo entre dos respiros. Permanecía Nina ronroneando,
sembrando aun más profundo la semilla de sus ruidos entre las adoloridas vísceras
de la jaqueca.
Los
ronroneos de Nina mascaban la materia sensible de la cabeza de Joaquín, como un
tripanosoma venenoso.
Hizo
un enorme esfuerzo para no levantarse y quitar a Nina de un solo manotazo, y
fracasó intentándolo, pues ya lo estaba haciendo.
Tomó
a la criatura por el lomo y con el impulso de su cuerpo al levantarse giró velozmente
su brazo derecho hacia su izquierda tirando a Nina hasta la pared más cercana,
con una fuerza tal que hizo pintar de rojo el punto de impacto del animal.
Seguidamente la cogió ya desplomada, y martilló con ella clavos invisibles en
el mismo suelo que no hizo más que no dejar traspasar la felina a pesar de que
el ser enloquecido, en el que se había convertido Joaquín, parecía querer hacer
pasar a golpes a la rota criatura a través del piso y enterrarla junto a sus
negros ruidos.
Pero
esta no daba más allá del granito, así que Joaquín arrodillado descargó sus
rugosos puños contra el animal, golpes certeros a lo que era su cabeza, su
abdomen y sus patas, una y otra vez. Levanto al estropajo de carne por la cola
manteniéndola en vilo mientras decidía estrellarla de lado a lado oscilando
como un ser desalmado, sonriendo autista, envenenado de furia, de placer cruel,
de hambre de tranquilidad, pagando con el jugo de la vida de Nina su propia
satisfacción. Por ultimo, Joaquín tomo por ambas patas traseras la carne del
animal que goteaba miel carmín y fresca sobre el piso, al tanto que con fuerza
veloz y descomunal separó derecha e izquierda del animal al distanciar los
brazos, quedándose cada mano con una porción del animal. Basto hacer esto para
caer de bruces contra el piso, acostado sobre el charco de lo que era Nina. Y
Joaquín, nada más así, se percató de que los ronroneos sólo provenían del
interior de él.
¿Ves?
Eres la aurora divina que baila en mis ojos
Te dilatas al compás de mi risa furiosa
Te haces enorme como montaña hermosa
Llenándome de fantasías, de incalculable gozo
¿Ves cómo tu presencia me da vida?
¿Cómo me alimentan tus caderas, tus senos,
Tus manos, tu boca, mortal veneno?
Son surcos suaves y tibios que me abrigan.
¿Notas cómo lucha la brisa para arrancarte de
mí,
Cómo nunca triunfa porque de mí no te aleja?
Te acerca aún más, tierna azucena
Quédate junto a mí, déjame hacerte feliz
jueves, 29 de septiembre de 2011
Leyes de Yeiko
- 1ra Ley de Yeiko: la cantidad de tiempo que tengas sin ver a tu exnovia será directamente proporcional a lo buena que esta se pondrá
- 2da Ley de Yeiko: La intensidad de la impaciencia con que se lleva una mujer a la cama sera inversamente proporcional al tiempo que el momento durará
- 3ra Ley de Yeiko: El valor del hambre que se sienta será una igual a una tercera parte de la desesperación elevado al tiempo sin comer h=(D"exp"T)/3
- 4ra Ley de Yeiko: Del producto entre los factores Inexperiencia y Desesperación resultará un valor igual a Fracaso
- 5ta Ley de Yeiko: La potencia de la cola del autobús sera igual al cansancio multiplicado por lo tarde que es
- 6ta Ley de Yeiko: La magnitud del palo de agua estará sólo determinada por lo pequeño que sea el sitio donde te resguardes
Sea así que el valor del diámetro del paraguas será menor en cuanto mayor sea el agua que salpique
- 7ma Ley de Yeiko: Dos cuerpos en movimiento sobre una cama continuarán en constante movimiento hasta tanto una fuerza mayor no interrumpa sus energías cinéticas
- 8va Ley de Yeiko: En un triángulo ABC, donde A es la esposa y B es el marido, C siempre será el cateto más delgado, joven y atractivo
- 9na Ley de Yeiko:La cantidad de bostezos en una reunión sera inversamente proporcional a lo interesante que esta será
- 10ma Ley de Yeiko: La velocidad con que bebes tu cerveza será siempre menor a la velocidad con que ésta se calienta
- 11va Ley de Yeiko: Cuánto más altas estén tus ilusiones, más aceleradas serán su caída al suelo
Corolario 1: La sublimidad de tus ilusiones será equiparable a lo bochornoso del fracaso
- 12va Ley de Yeiko: La intensidad de la prisa estara en la misma proporción de la cantidad de semáforos con la luz roja en el camino
- 13va Ley de Yeiko: La cantidad de cupos para mensajes de texto sera inversamente proporcional a la cantidad de personas que te escriban
- 14va Ley de Yeiko:El tamaño de la comida siempre será un 20% menor de como aparece en la fotografía
- Teorema de French Fried: Sólo la caja de papas grande sera mas grande que la regular, mas la cantidad de papas será la misma
- 15va Ley de Yeiko: No importa en qué momento se lo digas a ésa chica, será demasiado tarde o demasiado pronto
- 16va Ley de Yeiko, con aplicación del Principio de Made Requena: "La grandeza de Dios es 100% proporcional a nuestra felicidad cuando cometemos el mejor de los pecados
- 17va Ley de Yeiko: La extensión del lapso de cortejo incrementa la posibilidad una de negativa y la tendencia a verte como solo una amistad
- 18va Ley de Yeiko: La despedida se extenderá en función de cuántos intentos de un último beso existan
- 19va Ley de Yeiko, con aplicación de la Teoría de Hamna Arellano: "el tiempo q tardes escogiendo el regalo para tu mama en su dia sera inversamente proporcional a lo mucho que a ella le va a gustar
- 20va Ley de Yeiko, con aplicación del Principio de Made Requena: La grandeza de Dios es 100% proporcional a nuestra felicidad cuando cometemos el mejor de los pecados
Yeiko
domingo, 31 de julio de 2011
El tren
Un millar de ojos lo ven, al menos eso cree. Luce destruido y abatido ante la sorpresa mayúscula que supuso un engaño amoroso en sus propios ojos. Las manos se extienden más allá de las rodillas en cuclillas mientras la carne debajo de su ojo es humedecida por el paso aletargado de un rocío que desde su interior emana, en señal de profunda tristeza.
Él, ahora, es la muestra más fiel de este sentimiento, un sentir que trasciende la razón, y que ensombrece la memoria y enturbia los recuerdos. En su mente aflora las paredes del subterráneo moviéndose a su paso contemplativo y descuidado de algunas mañanas, nota la espalda de las gentes que junto a él buscan sus destinos en esta enorme ciudad de rumores sin sentido alguno. En su mente vira una esquina, ya allí, el tormento mayor que sus ojos le pudieron haber regalado jamás a su endeble existencia: una boca ajena devora como sí caramelo fueran los labios de su princesa de hace tres años, un asalto bucal que es acompañado por manos que a la par recorren la poca corporeidad que es posible tantear entre el tumulto agitado de personas. Él inmóvil, informe por dentro y mojado de ira hacia su propia ignorancia, maldice sin más no poder ese momento y todos lo que representaron en la vida junto aquélla mujer. Ahora su existencia no tiene mayor sentido que acabar, no sin antes hacer lo propio con la reputación instantánea de ella, al correr hasta hacerse lo suficientemente cerca para rasgarle parte de la ropa con la fuerza de un hombre herido por dentro. Parte de la blusa se desprendió de aquélla silueta femenina, y una mano fugaz, más certera que débil, fue a parar en su mejilla como respuesta ante tanta bajeza –no parecen cosas tuyas - dijo ella, - y lo que yo vi sí parece ser tu costumbre, y no lo sabía -.
Él huye, se aferra a los efectos de la aversión con más fiereza que nunca, y se detiene hasta el mural que intenta alejarse del abismo que muerde el andén, que el chico ve cada vez más cerca conforme lo pasos le va mostrando esas entrañas bañadas de rieles y el ruido de pequeños panales de abejas invisibles. A los lejos las luces del subterráneo amenaza con llegar tan pronto como el deje de verlo, de mirar a la gente que lo ve con cierta preocupación. Se arrodilla justo detrás del barranco sintético y dobla su abdomen que aún se mueve como si quisiera vivir, todo esto antes de que la gota última de lágrima chocara contra el suelo del precipicio, y de que dejara al veloz verdugo de lata el honor de ejecutarlo.
Yeiko
jueves, 7 de julio de 2011
fototortícolis
La ciencia médica, en su afán de investigar, en pro de la salud colectiva, todo acerca de las enfermedades y los males que aquejan a la población, ha hecho pública la aparición de una de las afecciones cuyo rango de acción implica en un 97% la población femenina. De acá que la medicina se halla propuesto indagar sobre este padecimiento, y los resultados no son del todo alentadores. Sin más que agregar, he acá mi resumen sobre esta extraña manifestación de los malestares humanos.
La fototortícolis.
(Del venezolano Foto: acción de tomar fotografías y Tortícolis: Cuello dobla’o y tieso)
Gracias al método científico, esta afección fue separada de la Tortícolis convencional, de aquélla actitud inmóvil de inclinación del cuello y la cabeza por causa de una contractura muscular, y el basamento teórico de esta separación está ligado a las causas que la origina. La Tortícolis, es producto de acciones que van desde malas posturas, esfuerzos, movimientos bruscos, frío, infecciones virales, artrosis cervical, quemaduras cutáneas, infecciones locales (faríngeas, óticas), adenopatías cervicales o enfermedades oculares o neurológicas. En tanto que la Fototortícolis, que ataca a mujeres generalmente, se manifiesta de forma voluntaria e involuntaria como una reacción al notar frente a los globos oculares de la paciente una cámara fotográfica. En el Centro Nacional de Investigaciones Torticolianas de la Universidad Semi Pública de Turkmenistán y Uzbekistán de siglas CNITUSPKYU, se han realizado una serie de experimentos con centenares de damas de distintas edades, razas y sabores, y los resultados fueron asombrosos: solamente un 3% de la población femenina no presentó el vicio postural en cuestión, mientras que el resto adoptó la malsana posición.
Asimismo, se ha descubierto que posiblemente la Fototortícolis tenga sus inicios en la antigüedad, y lo mismo está sustentado en las obras de artes que podemos ver en libros y enciclopedias, cuando el mal era denominado con apelativos que al castellano se entenderían como Escultortícolis y Pintortícolis. He acá unas imágenes que sustentan la teoría.
(imágenes)
En la actualidad, el mal se ha manifestado con más frecuencia gracias a la tecnología de la fotografía digital y la difusión de los biznietos del daguerrotipo a través de sistemas de almacenaje como el llamado Pendrive (del venezolano pendrai), el CD (del venezolano sidí) y de comunicación como la Internet (del venezolano Interné). A las pruebas me remito, véase las imágenes a continuación:
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